18 mar. 2009

Una puñalada tras otra

Argentinos, en el Clausura '96 perdió los ocho primeros partidos del torneo. La consecuencia lógica fue la pérdida de categoría al finalizar la temporada.

Argentinos, previo a recibir su séptima caída consecutiva ante Ferro.

Por Javier ROIMISER

Aquellos que celebramos los penales ante San Lorenzo en agosto de 1981 y que vivimos los años de gloria desde 1984 en adelante, nos acostumbramos a sufrir nuevamente a partir de 1993 cuando se evitó el descenso en la última fecha.
Tras el malogrado proyecto Mendoza y la apuesta a los pibes del Apertura '94, en 1995 Argentinos tuvo uno de sus peores años futbolísticos y también se vislumbraban ciertos temblores institucionales. Así, en medio de una historia en la que tuvimos que aceptar a Argentinos como local en Miami por la Supercopa '95, nunca nos imaginamos ver a Argentinos rumbo al abismo y caminando por un precipicio a ciegas que en agosto de 1996 lo depositó en la segunda categoría del fútbol argentino tras 41 años de Primera División.
Un equipo que, a pesar de todo, se fue al descenso con dignidad. Al que la gente lo iba a ver aunque, tristemente, se había acostumbrado a perder... El Clausura '96 nos deparaba el final de una historia que no nos hubiese gustado vivir. Argentinos tuvo que soportar ocho derrotas en serie desde el comienzo del torneo. Cayó, consecutivamente, con Racing en Huracán (3 a 1), en La Plata ante Estudiantes (2 a 0), en Atlanta ante Español (3 a 1, con un penal malogrado al minuto de juego y habiendo empatado el partido transitoriamente con dos jugadores menos, sufriendo la derrota por un error de Maltagliatti a poco del final), en Jujuy frente a Gimnasia (2 a 1), nuevamente en Villa Crespo contra Huracán (3 a 0, con incidentes en las tribunas, suspensión del partido y renuncia del DT Roberto Marcos Saporiti), caída en Vicente López contra Platense (3 a 0, en un encuentro suspendido cuando iba ganando el Calamar 1 a 0 por ¡¡¡falta de luz!!! tras una tormenta de lluvia y viento, la expulsión de dos jugadores y una continuación de 9 contra 11 y otros dos goles recibidos), una inexplicable derrota ante Ferro (dominio total del partido, que se resume en dos tiros en los palos y en la contra se produce el primer gol de los de Caballito, que vencieron 2 a 0), la caída ante Lanús (3 a 0 en el Sur, con el efímero paso como DT de Carlos Guillermo Fren y su renuncia inmediata tras este encuentro).
La racha se cortó el 13 de mayo en Atlanta y ante Newell's. Se empezó perdiendo, pero lo empató Juan José Cardinal de penal en el segundo tiempo y se festejó casi como un campeonato. Es que la gente del Bicho no quería sufrir más derrotas. Tras dos nuevas caídas (Boca en La Bombonera y Gimnasia en Villa Crespo), Jorge Mario Olguín se hizo cargo del primer equipo. Y en su debut, en el Cementerio de los Elefantes ante Colón (donde Argentinos nunca había podido ganar en enfrentamientos oficiales en toda la historia) se trajo el primer triunfo del Bicho en el torneo. Y se estuvo cerca de ganarle a Independiente, pero no se pudo... Y se le ganó a San Lorenzo (2 a 0) y se volvió a soñar... Si era gratis!!!... La derrota ante Belgrano en Córdoba (el rival directo para evitar el descenso, aunque también perdería la categoría) nos devolvió a la realidad... El a la postre campeón Vélez se defendió en demasía y no pudimos pasar del empate... Se le ganó a Banfield y otra vez a creer... Pero seis bofetadas de Rosario Central nos dejaron sin sueños...
La despedida en la cancha de River fue con el canto "Ya vamo' a volver"... Y los pibes (y otros no tanto, hay que reconocerlo) se pusieron el overol y nos devolvieron a Primera en sólo 10 meses... El Clausura '96 es un torneo que nunca debemos dejar de recordar. No porque sea triste la situación, sino para evitar cometer los mismos errores. Es que fueron demasiados y todos juntos. Hoy, parece increíble...

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