19 jun. 2010

Promesas: Diego SEGOVIA

Marcador de punta o zaguero central derecho surgido de una gran camada de jugadores, pero con efímeras chances en Primera

La 4ª División de Argentinos, campeona de 1988, con Diego Segovia, en La Paternal

Por Javier ROIMISER
Foto: Alfredo HERNÁNDEZ

Hay jugadores que tienen todas las condiciones para progresar y llegar a Primera. Y otros, aunque las tengan, no tienen la fortuna necesaria para alcanzar el objetivo. Es el caso de Diego Alejandro SEGOVIA. Este marcador de punta derecho -que también jugaba de marcador central- integrante de la gloriosa categoría 1969 de Argentinos, que dio entre otros a jugadores de la talla de Fernando Redondo y el 'Negro' Cáceres, salió cuatro veces campeón en inferiores y obtuvo el único título de Reserva de nuestra historia.
Sin embargo, siempre estuvo tapado en su puesto. Cuando aún no tenía edad de Primera, el puesto era propiedad de Carmelo Villalba y, eventualmente, del suplente de éste, Fermín Valenzuela. En la zaga central, aún estaba José Luis Pavoni y también alternaba Héctor Cejas. Cuando Villalba, Valenzuela y Pavoni dejaron el club, a mediados de 1988, las chances de Segovia parecían crecer. Pero en el gran recambio producido para la temporada 88/89, el puesto de lateral derecho fue cubierto inicialmente por Rubén Darío 'Plumero' Gómez y, cuando éste no jugaba, lo hacía por ese sector Jorge Gáspari. Y como marcador central derecho se afirmó Fernando Cáceres, convirtiéndose en titular indiscutido.
En la temporada siguiente, la 89/90, llegó su gran chance. En su último año como amateur, era a todo o nada. La llegada de Luis Malvárez para cubrir el lateral derecho le restó posibilidades, pero el buen rendimiento del equipo en la Supercopa de 1989 -Argentinos llegó hasta semifinales- hizo que, en la previa de la penúltima etapa del torneo internacional, tuviese su debut. Fue por la 14ª fecha, en la derrota 1-2 ante Platense en Vicente López. En ese encuentro debutaron también Carlos Javier Netto y Gabriel Alejandro Marino quien, como Segovia, tuvieron debut y despedida aquella tarde. Previo al debut había estado cuatro veces en el banco de suplentes y tras su bautismo de fuego, una vez más como relevo.
Al final de la temporada quedó libre sin haber firmado primer contrato y decidió probar suerte en el ascenso. Lo intentó en el Nacional "B" para Deportivo Morón, pero en todo el año sólo pudo jugar un encuentro. Para la 91/92 bajó una categoría más y buscó su chance en All Boys, pero tampoco fue afortunado.
Abandonó entonces tempranamente el fútbol y se dedicó a trabajar relacionado con familiares de compañeros de su categoría de inferiores.
Esta es una muestra más que para el fútbol no sólo hay que tener condiciones, sino también suerte.

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