23 sept. 2010

Homenaje: Pablo GÓMEZ

A casi 10 años de su fallecimiento, recordamos al mendocino Pablo Gómez y su fugaz paso por Argentinos Juniors

Pablo Gómez, jugador de Argentinos en el Apertura 97 de Primera División


Por Javier ROIMISER

Aunque su paso por Argentinos no fue de lo más destacado, Pablo Hernán GÓMEZ es recordado y mucho por la gente del club. Quizás su trágica muerte colabore para que no se borre fácilmente su efímera estadía en el equipo de La Paternal, porque tan sólo jugó 12 partidos en los seis meses en que permaneció en Argentinos.
Llegó para pelear un puesto en el equipo que recién ascendía a Primera. Venía de una muy buena temporada en Godoy Cruz de Mendoza, de su provincia natal, equipo con el que le había peleado el campeonato al Bicho y a Talleres de Córdoba. Sus comienzos fueron en Huracán Las Heras por la Liga Mendocina, en 1995.
En el Apertura 97, Chiche Sosa le confió la titularidad en el debut, nada menos que en la cancha de Boca. Y aunque Argentinos arrancó perdiendo -finalmente sería derrota 4 a 2- él marcó el primer tanto del equipo a los 10 minutos del primer tiempo.
Con el correr de los partidos perdió su puesto con Roberto Saavedra y Federico Arcamone, aunque volvió a ser convocado entre los once iniciales y en el banco de los suplentes. Su segundo y último gol se lo marcó a Colón de Santa Fe en un partido que Argentinos ganó 2 a 1. Una lesión y una expulsión en el partido de su vuelta le restaron chances de afirmarse en el primer equipo.
Terminado el Apertura, le surgió una chance de ir a jugar al fútbol mexicano. Llegó a Morelia pero no fue tenido en cuenta por el Director Técnico Tomás Boy, entonces fue cedido al Veracruz, de la Primera División de Ascenso. En 1999 llegó a Pachuca y su vida cambió. Se fue ganando a los aficionados a base de sacrificio y goles, colaborando para que Pachuca obtuviese su primer título en ese mismo año.
Se convirtió en ídolo indiscutido, pero su vida -junto a la de su esposa- se iba a apagar trágicamente en el anochecer del 29 de enero de 2001, al sufrir un accidente de tránsito cuando retornaba de visitar a un familiar en San Luis Potosí.
Sus hijos salvaron su vida en el accidente. El club garantizaría una ayuda para facilitarles sus estudios en agradecimiento a la tarea desarrollada por su padre. La camiseta Nº 20, utilizada por Pablo Gómez, fue retirada de manera definitiva por el Pachuca tras el triste suceso.
Recordamos así a un jugador que no tuvo destacada trayectoria en nuestra Primera División, más que nada por falta de tiempo para desarrollarse futbolísticamente. Demostró ampliamente en México que tenía condiciones futbolísticas de sobra. Pero la vida le jugó una mala pasada y se apagó demasiado temprano, cuando aún tenía mucho para dar. Son los hechos tristes que no tienen explicación...

1 comentario:

  1. No creo q su paso no haya sido destacado.
    Es mas, pienso que como en muchos otros casos, Argentinos fue usado como pantalla para vender al extranjero.
    Personalmente lo recuerdo como un gran jugador q duro poco como otros tantos.
    QEPD

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