2 dic. 2016

De la tristeza a la alegría

A fines de 1956 y tras la primera temporada en la máxima categoría, Argentinos estuvo al borde del descenso pero por un complejo sistema terminó festejando la permanencia

Argentinos de 1956, el día de su debut en la categoría tras 18 años de ausencia


Por Javier ROIMISER

Volver a codearse con los equipos de elite no era para cualquiera. A Argentinos se le había negado la vuelta a Primera varias veces. Sobre todo en 1954 cuando peleó mano a mano con Estudiantes de La Plata -en aquel tiempo la Ciudad de las Diagonales se denominaba "Eva Perón"- y terminó cediendo cerca del final. En 1955 no se le iba a escapar y se volvió tres fechas antes de terminar la temporada.
En 1956 las cosas no fueron fáciles. Se jugó casi todo el año de local en cancha de Ferro hasta que se pudo poner en condiciones el estadio de La Paternal. Se comenzó con dudas, se acomodó con un par de goleadas a favor pero cinco derrotas consecutivas promediando la primera rueda relegaron al equipo a pelear abajo. Se levantó con tres triunfos en cuatro partidos pero luego comenzó una gran debacle de empates y derrotas. En la segunda rueda solamente se pudieron ganar dos partidos y se entró en un tobogán que parecía tener un destino que nadie quería.
El 2 de diciembre de 1956 era la fecha clave. Todos los que peleaban abajo eran locales. Argentinos (22 puntos) recibía a Ferro, Tigre (21 puntos) era visitado por Gimnasia, Estudiantes (21 puntos) se enfrentaba a River y Chacarita (20 puntos) era local de Racing. Nadie sabía muy bien qué pasaba ante igualdad de puntos. Por eso la clave era ganar.
Estudiantes prevaleció por sobre River 2 a 1 y no tuvo que ver el tablero del Alumni. Chacarita superó a Racing 1 a 0 y se acomodó con 22 puntos. Dependía del resultado de Tigre, que empató 2 a 2 con Gimnasia y quedó igual que el Funebrero.
¿Y Argentinos? Con empatar, viendo estos resultados, se salvaba. Empezó perdiendo con gol de Juárez pero Jorge Martín empató antes de que finalizara el primer tiempo. Linares en el segundo tiempo adelantó nuevamente a Ferro y Argentinos, por más que lo intentó, no lo pudo empatar.
La tristeza embargó los rostros de los miles de hinchas que llenaron las tribunas de Boyacá y Juan Agustín García. Todos pensaron que había que volver al lugar del que había costado tanto salir.
Pero las muecas de dolor se fueron transformando cuando, lápiz y papel en mano, se comenzaron a hacer cuentas. Es que el descenso se definía, ante igualdad de puntos, por los resultados de los equipos implicados entre sí y los puntos obtenidos ante los cinco primeros de la tabla general. Así, Argentinos obtuvo 10 puntos (producto de 2 triunfos, 6 empates y 6 derrotas), al igual que Tigre (4 victorias, 2 igualdades y 8 caídas), mientras que Chacarita quedó en 9 unidades (2 ganados, 5 empatados y 7 perdidos).
Con el correr de las horas, la alegría Funebrera en San Martín se transformó en tristeza por el descenso consumado cuando caía el sol. Y en La Paternal las lágrimas iniciales en los tablones de la cancha terminaron siendo de felicidad al saber que en 1957 Argentinos seguiría siendo de Primera...

1 comentario: